Apuntes Ferroviarios
Es martes, son las siete y media de la tarde, y viajo en tren. No es un tren de cercanías, hoy he pasado de las multitudes y me he dado un capricho: he cogido el tren regional. El tren regional es especial, solitario, tiene un aire romántico, y te permite disfrutar de tu viaje: escribir, pensar, leer. Precisamente mientras viajo, me vienen unas cuantas ideas a la cabeza:

- Brujas. La última vez que cogí un tren de verdad fue en Bélgica, con Estela, hace unos 40 días, recorriendo el trayecto que separa Bruselas de Brujas. Espero poder escaparme una semana con ella, en primavera, y hacer muchos más viajes en tren, descubriendo Centroeuropa sólo con una mochila y una cámara de fotos. Hace menos de dos meses que se fue, y creo que cada día la echo más en falta.
- Aparece mi pequeña vena reivindicativa: ¿Por qué no se fomenta el transporte en tren? ¿Por qué no se amplian las infraestructuras, se aumenta la frecuencia y la calidad del servicio, y se anima a la gente a utilizar un medio de transporte tan eficaz en otros países? En Londres la gente no viaja al centro en coche particular, en NY el uso del tren también es masivo, ¿por qué no hacemos los mismo aquí? Los beneficios son evidentes: ahorro de energía, eficiencia en la movilidad, inversión publica para la generación de riqueza y trabajo (y digo inversión, no subsidio), desarrollo tecnológico...
- Un Interrail. Si hay algo que me apetece hacer este verano es un interrail. Lo que no tengo claro es dónde ir... ¿subir a Escandinavia, o tirar hacia los Balcanes? Qué dificil... lo hablé en su día con mi hermano y con Cajoto... a ver si es verdad.
- Hitchkok y Paul Newman. Extraños en un tren y El Golpe. El cine ha dado muchas imágenes con trenes como protagonistas, pero son estas dos películas las que se me vienen a la cabeza con más fuerza. Dos clásicos, y dos de mis películas preferidas: he aquí uno de los grandes comienzos del cine manierista (Jesús Requena dixit).

cata dijo
a mi tambien me encanta el tren. y es verdad que por europa es una maravilla. en el verano de 2004 hice el interrail por francia e italia con mi amiga laura. el tren que te llevaba de la costa azul a venecia era como los trenes de antaño: con compartimentos separados con tapiceria de terciopelo color musgo, pequeños cuadros con tematica bucolica y pastoril, y una especie de lamparas de araña (pequeñitas). nos sentimos como viajando en el orient express.
5 Noviembre 2009 | 11:48