Con motivo de la salida al mercado del Windows 7, Apple ha vuelto a crear una serie de spots destacando sus productos sobre los del todopoderoso Bill Gates. Puedes ver la nueva campaña de Apple aquí.

Los primeros que se hicieron, hace al menos un par de años, tuvieron gran repercusión, viralizándose rápidamente por la web, y fomentando las cualidades positivas de los ordenadores Mac sobre los "casposos" Windows. Todos hemos visto los vídeos de I'm a Mac: sencillos pero originales, tramposos pero auténticos. Pura publicidad.

Windows no tuvo más remedio que contraatacar, haciendo su propia secuela I'm a PC.

Creo que la campaña de Windows no estuvo nada mal, pero la reacción fue lenta y masiva, cruel metáfora de su propia identidad. La vuelta de tuerca posterior de Apple fue inmediata, por ejemplo con estos anuncios en la web del New York Times.

La legislación española y europea es mucho más estricta que la americana, y no permite este tipo de publicidad comparativa por considerarla desleal. Las compañías deben aludir a características propias de sus productos, y sólo pueden referirse a la competencia con datos objetivos que hagan referencia a características fundamentales del producto. Por ejemplo, su precio, o por ejemplo, el porcentaje de naranja de los zumos Don Simón o Zumosol. Por eso, nosotros no hemos podido asistir directamente a la "guerra" publicitaria que en EEUU se da entre Apple y Windows, o la que desde hace años enfrenta a Coca-Cola vs Pepsi.

Mi pregunta es, ¿no te parece interesante esta forma de publicidad? ¿las restricciones de nuestra legislación no suponen una limitación para la creatividad publicitaria?