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La Coctelera

Categoría: TV

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Obsolescencia

Hasta hoy no había tenido ocasión de ver un documental del que he oído hablar mucho últimamente: "Comprar, tirar, comprar", sobre la obsolescencia programada.

Pues bien, me ha flipado. Me parece un trabajo espectacular, y felicito a Televisión Española por su emisión. A riesgo de ser un cultureta irritante, he de decir que la programación de La 2 es, con permiso de Canal+, lo mejor de la televisión de hoy.

Por Dios, el que no lo haya visto, que no se lo pierda. Y aquí os quedáis, que mañana hay cole.

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Tres razones por las que Mad Men me pone cachondo

Yo debería estar haciendo un trabajo. Hace un par de semanas que tengo que hacer un estudio sobre el estado del Vídeo Online, para presentar a un profesor y para compartir con mis compañeros de la Gran Corporación. Incluso estoy en la biblioteca, pero... no soy capaz. Demasiado trabajo, la cabeza demasiado saturada de detalles como para rendir. Y fíjate por donde, que me ha apetecido escribir un post, y escribir sobre aquello que más me ha hecho disfrutar en las últimas semanas: Mad Men.

Evidentemente, no me pongo cachondo en el sentido literal de la expresión. Si bien hay que reconocer que la belleza de "Betty" Drapper es espectacular. Lo que quiero decir es que Mad Men me vicia. Después de ver lo primeros 2 episodios de mala manera, medio dormido y bien acompañado entre las sábanas de aquel piso de Manuel Becerra, he vuelto a retomar esta pedazo de serie. Y no veáis que acierto. Mad Men ha conseguido lo que ninguna serie antes había logrado conmigo: me he cepillado la 1ª temporada en 10 dias. He llegado incluso a plantearme que era mejor que Los Soprano. Por supuesto, esa idea es absurda... sigo siendo fiel a Tony.

1ª razón

Mad Men es ante todo sutil. Y eso me encanta. Decir que me pone cachondo es una exageración... de esas que nunca se permitiría el guionista de Mad Men. Donald Drapper es jodidamente contradictorio, oscuro, brillante... pero lo es siempre de forma contenida, creando incertidumbre sobre qué hará en el siguiente plano. Mucho mejor de lo que pueda explicarlo yo, lo hace El Guionista Hastiado en este post

2ª razón

Mad Men es impecable. Está estupendamente hecha, y te transporta al Madison Avenue de los años 60. Sin necesidad de forzarlo, sin planos de archivo, sin muchos exteriores de Manhattan. Normalmente, cuando dices que lo bueno de una serie es su fotografía, su música o su dirección de arte, es porque la historia no te termina de convencer... pero en este caso todo me parece redondito como un balón.

3ª razón

Mad Men habla del mundo de la publicidad. Pero antes de conocer la serie, puedes pensar que van a aparecer creativos excentricos y brillantes solucionando los problemas más complejos de la forma más eficaz e inesperada. No es así. Mad Men no es CSI, ni Colombo, no tiene una fórmula basada en tópicos y en Deus ex Machina. En esto también es contenida, y cuenta los inicios de una profesión desde un punto de vista realista y austero, muy alejado de estereotipos. Y eso también me pone.

Ahora que he terminado la 1ª Temporada, comenzaré con la 2ª. Las expectativas son muy altas... espero que no me defraude, porque estoy más viciado que nunca.

Cine TV

Comienza la acción

Ayer hice una pausa en mis mini vacaciones para pasarme por la oficina a saludar a los compañeros. Allí sólo estaban los Danis, Seuba y Zafra, y, no sé muy bien cómo, nos pusimos a hablar de los títulos de crédito de series y películas.

Seguramente sea la parte menos apreciada del espectáculo, cuando todavía "no ha pasado nada", cuando estamos cogiendo la postura, nos levantamos al microondas a por las palomitas, o regulamos el volumen de la tele. Y si hablamos de ir al cine con Álvaro, seguro que llegaremos tan pegados de tiempo que podemos olvidarnos de ver los primeros 5 minutos. Pese a ello, hay algunas producciones excepcionales, y en muchos casos se convierte en la secuencia más cara de toda la película.

El caso es que surgieron en la conversación algunas obras de arte del género, como el trabajo de Kyle Cooper en Sevensites donde bucear en los mejores títulos de crédito y empresas especialistas en hacerlos, como Digital Kitchen o Prologue. Os voy a dejar, por ejemplo, las cabeceras de True Blood y de Dexter, sin duda dos de las más impactantes realizaciones de los últimos tiempos.

Pero lo que resulta un ejercicio realmente divertido es ver cómo han evolucionado los comienzos de las películas a lo largo de la historia. En clase de Análisis de Cine, con el ilustrísimo señor Requena, vimos en detalle los siguientes títulos:

La Diligencia, de John Ford

Son breves, porque los sindicatos de Hollywood todavía no imponían la aparición de todos los profesionales de la industria. Títulos clásicos, en los que la acción no avanza, no pasa nada. Sirven para contextualizar al espectador, y ponen sobre la mesa las piezas básicas de la película (y de todo el género): el viaje, el paisaje salvaje, los cowboys y los indios. Eso sí, ya disfrutamos de uno de los protagonistas principales de esta película: la música

Vértigo, de Alfred Hitchkok

Títulos de crédito míticos, realizados por Saul Bass. Son mucho más complejos, conceptuales, intensos, muy unidos al carácter onírico de la película. La acción tampoco se desarrolla en los títulos, pero ya se da gran importancia al director, que aparece al principio y al final de los mismos con ese "in Alfred Hitchkok's", como todopoderoso autor.

El silencio de los corderos, de Jonathan Demme

Vuelca de tuerca total. La acción comienza en los mismos títulos, presentando a la protagonista y al mundo siniestro y machista en el que ella tiene que luchar.

Y para terminar, mis preferidos: El juego de Hollywood, con su plano secuencia de más de ocho minutos; y El Padrino, en este caso no con los mejores títulos sino con el mejor inicio, ya que fue la primera gran producción en incluirlos sólo al final. La presentación de Vito Corleone es sencillamente brutal.

Y antes de irme a dormir, te planteo la pregunta obvia: ¿cuales son tus títulos de crédito preferidos?